Día 11

Voy montado en un rincón del bus, en dirección al banquete, haciendo pucheros como un bebito al que se le perdió su triciclo. Me lavo la cara, menos mal no se me notan las lágrimas. En el banquete me toca al lado un gringo desaliñado, desparpajado y gracioso. Los anfitriones hacen chistes también, luego tornan la vaina más emotiva. Algunos lloran. Aprovecho el desorden para desahogarme un poco. El gringo me hace chistes, me hace reír. Me pide que le cuente sobre Colombia. La risa me relaja. I can talk!, I can talk! Me siento tan ridículo por la pataleta de hoy. Pero basta ya del auto-palo. No voy a sentirme mal por haberme sentido mal. Puede ser un problema recursivo: sentirme mal porque me sentí avergonzado por haberme sentido ridículo por aquel día que me sentí tan estúpido.
Duermo como piedra y me levanto a tiempo.
La chica de la recepción del hotel está muy seca hoy, parece que tampoco le caen bien los matemáticos que está atendiendo. Let’s try this: La saludo con un hi cantado en escala de blues, algo desafinado. Me responde con severa sonrisa y un muy afinado how you doing young man. Ese saludo sonriente ha sido el mejor comienzo de día desde que salí de Bogotá.
Charla: Sobre el control en la variable tiempo de algunos fenómenos modelados por ecuaciones diferenciales  parciales. Necesito mantener el control en la variable tiempo y en la variable espacio para el fenómeno yo. Charla: Cómo tratar de imitar ciertos elementos de las alas de algunas aves en la construcción de aviones. De los cochinos aviones. Qué bonito está el día, hay ardillas por todos lados. Me gustan las ardillas. ¿Has pensado en el problema?, me preguntan. ¡¿Pero a qué horas?! he estado metido en aviones, y aeropuertos y en este evento, quise contestar. No, no he alcanzado, contesto y me derramo el yogur en la camisa. ¡Qué idiota!, ¡ahí estoy pintado!… bueno ya, dijiste que no más auto-palo; acomódate la camisa y porta tu mancha de apariencia seminal con altura. Charlas: problemas superpositónicos, problemas mal puesto y no sé qué más. No entendí, muy técnicas, muchas ecuaciones, todo a la carrera. No estoy socializando pero vale güevo, estoy entretenido con las charlas. En cada descanso salgo a visitar a las ardillas que están menos tensas que la gente que está adentro. No me gusta la gente superseria, me pone supermal. La camisa se me sale del pantalón todo el tiempo. ¿Debería llevarla adentro como me lo estaría exigiendo mi mamá? o ¿la dejo afuera así parezca un gamín descalchurriado? Guardemos la camisa, mucha gente aquí la tiene en su sitio, sin manchas y en su sitio. Menos el gringo amigo, él está en pantaloneta y chancletas. Tampoco se ha peinado en meses. Charla: Simulación para convertir el azucar en alcoholes a partir de una versión discreta de la ecuación de Schrödinger. No entendí un culo. Moléculas y moléculas por todas partes y yo a duras penas conozco la del agua. Charla: El espectro de Fucik, nuevas luces de por qué se cayeron los puentes de Takoma. Los matemáticos de mi rama, sobre todo los gringos, tienen su obsesión con los puentes de Takoma. La resonancia, la ecuación de la viga. ¡Momento!: esto tiene todo que ver con mi tesis. ¡Entiendo todo!  Charlas: interpolación de imágenes con ecuaciones diferenciales parciales, el problema de la bola flotante (no es conmigo), células viajeras modeladas por ecuaciones diferenciales estocásticas, bifurcación de soluciones en el crecimiento de la población. Estas charlas le están dando mucho contexto a lo que yo hago. Viene gente de todo el mundo y están exponiendo lo último en guarachas. Ahora resulta que estoy disfrutando del evento. !Qué ciclotímico soy! Stop it!  Lamshki volvió a sonreír, no lo hacía desde que llegué, estaba muy tensa por su charla. Su sonrisa espontanea me ayudó a recargar baterías para seguir en el evento. Breve digresión: las risa espontánea no es analítica, no es susceptible ni interesante de ser modelada con ecuaciones, las simulaciones que se hacen al respecto están más lejos de la realidad de lo que están las alas de los aviones de las alas de las aves.
No más pataletas, debo crecer, ser fuerte, machito, independiente. Vine aquí fue a estudiar, como un tipo grande, hecho y derecho. A reír más y a llorar menos.
Let’s try again: Saludo a una de las señoras que sirve la comida del evento con mi hi desafinado. Me contesta: hello, how are you sir? Uf, qué retador, le respondo con un agudo y melódico: fine thank you, and you? Ella me responde con un insuperable sobreagudo: very well young man y luego suelta una risa espectacular. Me hace reír a mí también. Tal vez sí me estoy aproximando a una fórmula de la risa.

3 comentarios sobre “Día 11

  1. Muy interesante el manejo del proceso de adaptación. No es fácil escribirlo para expresar como se siente y, tu me has dejado asombrado. Me he divertido mucho, deseando todos los días poder leer tus escritos. Te amo.

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  2. Upsss, y yo que creía que mi comentario había quedado grabado (lo envié desde el Iphone. ¿Si ves? aún la tecnología me atropella. Pues bueno, h i j o de mi alma, me encantan tus escritos. Es una forma de tenerte cerca de mi corazón. Es como si estuvieras aquí en Chapinero y estuviera hablando contigo. Yo sé que no es verdad, pero es mi consuelo. Y siempre es tan divertido sorprenderse con las distintas maneras como abordas tus escritos. Qué versatilidad. Definitivamente me enorgulleces.Te amo,

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