Día 30

Siempre pensé que resolver problemas abiertos en matemáticas se iba a sentir como meter un gol. Veía mis otras actividades (el dibujo, el saxofón,  la escritura y la gimnasia (cuando la practicaba)) de igual manera. Buscaba sentir algo así como un «pedazo de gloria» con cada logro, una recompensa, una galleta de entrenamiento para perros. Encuentro cuatro explicaciones posibles a esa pretensión sistemática e infructuosa. La primera: No soy lo suficientemente bueno en nada de lo que me gusta hacer para ser merecedor de los aplausos de los demás. La segunda: Nunca he metido un gol y no me interesa hacerlo. El fútbol es el deporte más detestable del planeta. Puede haber un trauma en el medio. La tercera: Soy un perezoso que quiere recibir «pequeños trozos de gloria» sin mayor esfuerzo. La cuarta: Es culpa de mi mamá que toda la vida me ha aplaudido exageradamente cuanta vaina hago. Tal vez estoy buscando los aplausos de mi mamá en los demás. Un Edipo irresoluto. Una inmadurez no aceptada. El narcisismo de @el_rey_arturo.

Bueno, basta ya de auto-análisis, dejemos en paz a la cucha, y sigamos.

El caso es que ya tomando conciencia de esto, de nuevo gracias a «la soledad», estoy aprendiendo rápidamente a hacer lo que me gusta, sólo porque me gusta y ya. Si quisiera sentir cosas intensas, a esta edad, me rendiría más entrando a las drogas, o a los piques, o a un club de sexo sado. Todo es un problema de cambio de enfoque. No se trata de buscar «la gloria» afuera. Se trata de buscar «la tranquilidad» adentro. Para no sonar tan filosófico, buscar «la gloria» es como querer buscar la atención del novio todo el tiempo para poder sentir mariposas en el estómago. No, este tipo de actividades son más parecidas al amor, al amor de casados, a la vida de pareja: con lo bueno, lo malo, lo aburrido y lo divertido. Hay que tener cuidado, paciencia, dedicarle tiempo al asunto, sin afanes, sin presiones, sin mayores pretensiones. Pero sobre todo, estar ahí porque uno quiere. Estoy mil millones de veces más tranquilo (y contento) con mi cabeza entretenida en distintas cosas que me ayudan a desaparecer, que tratando de encontrar el truco que me haga merecedor de la galleta que posee un amo que no existe.

Hoy apareció un error en el problema.

5 comentarios sobre “Día 30

  1. Hace mucho tiempo quería escribir que sigo este blog casi con la dedicación, bueno, no, con un octavo de la dedicación que quizá le ocupe escribirlo.Lo encontré en los primeros días del viaje, me desatrasé del viaje, de los amores, de las matemáticas, otro amor, intentando entender el contexto con profundidad porque me apasionaban sus letras y sus historias.Su vaina con las matemáticas es preciosa, da gusto ver gente que haya vivido lo suficiente para dar fe de esas cosas y todavía con la convicción de hacer lo que le gusta, de hacer ciencia básica sólo por pasión, por amor, por entender.Etc, un largo etcétera.Sólo para decirle que lo leo con toda la dedicación y más que eso para agradecerle, por las letras sinceras y como reconfortantes, de los sueltas, de lo limpias, de lo genuinas, eso, esa es la definición para sus letras, genuinas, con hijueputazos y todo si lo ameritan, ¡maldita sea!Era eso sobretodo, que sepa que hay gente que lo lee con esta gratitud y sorpresa aunque usted quizá no se lo crea.Un saludo señor Arturo.

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  2. Con respecto a eso de "meter un gol" como buscando recompensas y en relación con la cuarta explicación acerca de que es culpa mía por que toda la vida te he aplaudido exageradamente por cuanta vaina haces, pues qué le vamos a hacer si así somos las mámas (nótese que es con tilde en la primera a). Además, recuerda el sabio dicho popular "Amor no quita conocimiento". Amparada en él, creo que soy lo suficientemente abierta e inteligente para darme cuenta cuando algo es bueno. ¿Y qué hago si lo tuyo casi siempre es bueno? Entonces, está bien que dejes en paz a esta cucha. Salvo que lo de cucha… todavía me falta, ¿no crees? ja, ja, ja, porque cada vez rejuvenezco más.Por otro lado, sigue con tu cabeza entretenida en tantas cosas, porque finalmente siempre terminas metiendo goles y no soy la única que te los aplaude.Te ama, tu mami.

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