Día 31

Hoy fui a nadar. Hay una piscina cerca. Me toca cambiarme rápido y bañarme rápido porque aquí todo es rápido. Fue una muy buena manera de liberar el estrés: el clima californiano, la temperatura de la piscina, el cuerpo de los clavadistas, el culo de los clavadistas. Es una buena forma de silenciar la mente. Me toca nadar en el lado hondo. Nunca había estado en una piscina tan honda. Al principio me dio mucho miedo, pero el lado hondo tiene la mejor vista por fuera del agua. Vale la pena. Cuando a uno le da miedo en la piscina se traga su buena dosis de cloro. Le toca a uno calmarse, controlar la respiración, dejar los afanes. Como en la vida: si uno no se calma le toca comer mierda y si definitivamente uno no se calma, se ahoga. Mañana volveré a la piscina a ver culos bonitos, ah, y a nadar.

2 comentarios sobre “Día 31

  1. Qué angustia me hacen sentir tus embocaduras… ya han pasado 31 un días… sigo el paso del tiempo con tus númeritosYo también siento miedo cuando piso un piscina por primera vez, mientras nos conocemos ella y yo…Finalmente luego de conocernos, puedo sentir que hasta somos una nos compenetramos.

    Me gusta

  2. Envidia de la buena. 1) nadar; 2) nadar, con ese clima; 3) nadar, con ese clima, con esa temperatura de la piscina; 4) nadar, con ese clima,con esa temperatura de la piscina, con el cuerpo de los clavadistas.. y dejémoslo ahí, porque tomar agua con cloro no. Se me llena la panza.¿Cuándo volvemos a nadar juntos para que se me calme la envidia?te ama, tu mami.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s