Día 49

Entré desorientado a la cocina. Estaba tranquilo pero desorientado. Por ejemplo: no encontraba la taza del chocolate, recodé que la dejo usualmente en el cuarto, me devolví al cuarto, cuando entré al cuarto no me acordaba qué era lo que estaba buscando, recordé que era la taza, en el cuarto no estaba la taza, me devolví a la cocina, cuando llegué a la cocina se me olvidó qué estaba haciendo en la cocina, la taza, la taza estaba en la cocina. Algo parecido con el cereal, la mantequilla de maní, el kumis, el celular. Se siente bien respirar. Le preparé una taza de café a Ruth y nos tomamos un tinto. Me preguntó que cómo me iba en el trabajo, le dije que bien que había progresado mucho, qué tanto me preguntó, le dije que ya tenía resuelto un caso que me faltaban infinitos por resolver, me dijo que eso parecían ser muchos casos, le dije que en efecto eran muchos casos, me preguntó que si iba a cambiar el mundo con eso que estaba haciendo, le dije que no, me dijo que si yo iba a ganar un premio por eso, le dije que no lo hacía por competir y que competir me parecía un camino doloroso. No quiero más dolor. Se siente bien respirar. 

Un comentario sobre “Día 49

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s