Semana de amistad, locura y muerte

El martes en la mañana me llamó Blanca a contarme que se había muerto Julio, que no lo iban a velar y que la cremación iba a ser en unas horas. Tenía clase, no conocía a nadie (mas que al muerto) y preferí ir a trabajar. No me despedí. Julio era un querido amigo mío. Realmente era más amigo de Sebastián, pero le heredé un montón de amigos después de que murió. Una vez le pregunté a Sebas por qué Julió no se podía tomar una cerveza sin hacer locuras y ponerse tan mal. Me contó que tenía trastorno bipolar y que el alcohol lo empeoraba todo. Me burlé y le dije que qué era eso de bipolar, que eso eran ganas de joder y llamar la atención. Sebastián me increpó diciendo que era una enfermedad complicada que requería medicación y cuidados estrictos. Le creí pero no entendía mucho y me tenía sin cuidado. Ahora que convivo con la misma enfermedad me ha tocado entender, a las malas, la situación.

Amigo es una palabra difícil. No tiene una definición tan clara como padrino, hermano, o marido. Dependiendo de la definición que se dé, yo tendría muchos, pocos o ningún amigo. Cuando Sebastián se murió fueron muchos amigos de él a despedirse. Muchos. Incluido Julio. En mi última hospitalización (la más larga de todas (por una depresión)), me visitaron algunos amigos. A estos últimos les diré amigos con tranquilidad. Parte de la cosa puede ser que un amigo se preocupa por uno.  Obvio, preocuparse-por no lo hace a uno amigo. No necesariamente. Gonzalo Valderrama se perdió, preciso, en esta semana. El man padece también trastorno bipolar y había tenido una recaída. Me tenía muy preocupado el hombre. Pero Gonzalo no tiene idea de quien soy yo. No somos amigos.

Julio y yo, además, éramos vecinos. Aveces me lo encontraba en la tienda del barrio en la mañana. Hicimos muchos planes: cenar en cita doble (los dos y nuestros maridos), ir a la finca con los perros, ir a corferias, en fin. Nada de eso se hizo. Aveces me lo encontraba con sus fichas de A. A. contando los meses que llevaba sobrio y lo feliz que estaba con su pareja. Esas veces andaba con Chaplin, un chandoso hermoso que recogió con el novio. Otras veces me lo encontré sólo y muy triste. Le decía cosas en tono de papá pero sabía que era inútil. No he llevado una depresión con alcohol  (sería imposible viviendo con Carlos), pero entiendo el porqué. La depresión produce un dolor tan terrible e indescriptible que uno preferiría el peor de los dolores físicos, estar sedado o estar borracho. Lo mejor sería estar muerto.

Una vez vi a Julio esperando a que abrieran la tienda temprano en la mañana. Estaba mal, muy mal. Nos vimos pero los dos hicimos como que no. Tenía esa cara. Sabía que si me acercaba iba a ser muy difícil todo. Cuando he estado así, sé lo insufribles que son los intentos por querer ayudar. Yo tenía afán y seguí de largo. Dejé a un amigo tirado. Sebastián se habría detenido.

La muerte de Julio me puso a pensar si realmente soy un buen amigo. Tal vez no tanto.

Con Edwin, uno de los amigos que más quiero en el mundo, hablamos esta semana, precisamente de eso. Le reclamaba  que era muy abierto conmigo, ingrato. No dijo nada. Me miró con reproche y sí, acepté que yo también soy un ingrato. No ayuda mucho mi forma de ser medio esquzoide y huraña.  Edwin fue un nakama, como Javier, como muchos otros. Nakama es un concepto más claro para mí. Son amigos, se quieren, pero además comparten un proyecto o un quehacer. Cuando el nakama deja de ser nakama, puede pasara a ser amigo. También puede pasar al olvido.

El caso es que los amigos van y vienen. Algunos se mueren, como Camilo, como Julio. Otros están vivos pero se olvidan. Algunos pueden estar lejos (o muertos), pero siempre ocupando un pedacito del corazón. Cuando niño disfrutaba más de la amistad. Me complicaba menos la vida con eso. Me amargaban menos los defectos de mis amigos. Creo que parte de la cosa es dar gracias por el amigo presente y dejar ir al que ya no está. Así se trate de la misma persona que va y vuelve.

Obvio, cuando me muera me gustaría que mis amigos sí fueran a mi funeral. Así sean unos pocos. Pero si no quieren ir a mi funeral porque tienen clase, no importa, me gustaría que siguieran estando ahí, sobre todo en esos momentos en que uno más los necesita.

Me gustaría ser un mejor amigo.

5 comentarios sobre “Semana de amistad, locura y muerte

  1. Aquí nos llegó esa noticia triste por una amiga común de Julio y nuestra que ahora vive en Los Ángeles, Lina.

    A Julio lo conocí de lejos: pasó por el mismo colegio mío, aunque un par de años menor él. Su hermano Bernardo ha sido amigo de mi cuñado desde hace muchos años, y de vez en cuando nos contaba Bernardo cosas de su familia (una vez estaban ambos hermanos en la Universidad, caminando cerca de Ingeniería; Julio estaba radiante y me saludó muy cariñosa y efusivamente). Mi recuerdo de Julio es sobre todo de la época del colegio. Yo no lo conocía en detalle, pero teníamos un amigo común, Santiago el de las cartas astrales, que parece que sí hablaba mucho con él.

    Qué buen post de despedida de Julio, Arturo.

    Me gusta

  2. Que buenas palabras Arturo.. creo que para Julio fuiste un buen amigo. Hablaba con admiración cada vez que se encontraban.. es matemático de la nacional me decía, con el mismo orgullo que hablaba de su alma Mater, la misma mía. También me contaba del éxito que tenías con los tratamientos y por supuesto los utilizaba esperando el mismo resultado.. Es muy bello encontrar lindas palabras sobre él y lo agradezco sabiendo que no fueron escritas para mi, pero aún entre lágrimas me enchido al confirmar que compartí algunos años con un ser que no solamente es brillante para mi.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s